Hace
poco me tocó ir a una evaluación psicológica, la primera de mi vida. Había
hablado con algunos amigos que habían pasado por lo mismo pues estábamos
postulándonos para un mismo puesto de trabajo. Me habían pasado el dato de
algunas preguntas y no tenía miedo, hasta que lo tuve.
Como es costumbre, destino que queda a menos de una hora caminando de mi casa, es un destino al que voy, efectivamente, caminando (básicamente porque no tengo auto) me gusta caminar. Caminar permite pensar, y no supe que en ese momento lo que menos necesitaba era eso jeje. En el camino empecé a preguntarme "¿y si estoy loco?". Nadie, ni yo, supo responder.
Si hay algo que creo me caracteriza es que siempre me siento preparado. Puede que las cosas no salgan según lo planeado, pero si acepto un "desafío" (por ponerle un nombre) es porque creo que puedo encontrarle la vuelta. Mejor aún si vi que alguien lo intentó y no pudo o lo hizo de un modo, me hace sentir que tengo más información de lo que debo hacer y lo que no. La ejecución es otra historia la mitad de las veces, pero confío bastante en mi, y en una capacidad que se basa en presunción nada más, hasta que no confío... y se me queman los papeles. Igual no es lo que quería contarles, esto viene a que sentía que todo estaba bien hasta que me planteé la posibilidad de que no lo esté y no había espejo humano que me refleje algo de tranquilidad.
En definitiva fue una experiencia llamativa... agradable, aunque el psicólogo no terminó dándome una devolución convincente, me dio el apto para el puesto.
Como es costumbre, destino que queda a menos de una hora caminando de mi casa, es un destino al que voy, efectivamente, caminando (básicamente porque no tengo auto) me gusta caminar. Caminar permite pensar, y no supe que en ese momento lo que menos necesitaba era eso jeje. En el camino empecé a preguntarme "¿y si estoy loco?". Nadie, ni yo, supo responder.
Si hay algo que creo me caracteriza es que siempre me siento preparado. Puede que las cosas no salgan según lo planeado, pero si acepto un "desafío" (por ponerle un nombre) es porque creo que puedo encontrarle la vuelta. Mejor aún si vi que alguien lo intentó y no pudo o lo hizo de un modo, me hace sentir que tengo más información de lo que debo hacer y lo que no. La ejecución es otra historia la mitad de las veces, pero confío bastante en mi, y en una capacidad que se basa en presunción nada más, hasta que no confío... y se me queman los papeles. Igual no es lo que quería contarles, esto viene a que sentía que todo estaba bien hasta que me planteé la posibilidad de que no lo esté y no había espejo humano que me refleje algo de tranquilidad.
En definitiva fue una experiencia llamativa... agradable, aunque el psicólogo no terminó dándome una devolución convincente, me dio el apto para el puesto.
Fue una experiencia ENRIQUECEDORA.
De entrada yerro mio me fui a la evaluación con lo puesto. Cuando me llama el psicólogo me extiende con la mano una hoja y me dice "completas la planilla y te llamo en un rato". Agarro la hoja y en ese ratito pensé primero "le pido con que escribir a alguno de los que están aquí sentados en el pasillo" y cuando junté un poco más de viveza y valor le dije al psicólogo "disculpe, ¿tiene algo con que escribir?" y el tipo me miró con cara de "¡como! ¿Viniste sin lapicera?" o con cara de "¿esperaste casi a que cerré la puerta para hablar siendo que es obvio que no tenés con que escribir ni mucho menos, idea de lo que implica una evaluación psicológica?" y miren que soy campeón de llevar mi mochila a todos lados así no sea que cargue solo aire y un set de accesorios que rara vez son útiles pero que cuando lo son, todos quedan diciendo “¿Por qué tiene eso en su mochila?”. Capaz que si el licenciado lee esto me quita el apto jaja. Apretando los dientes (parecía) me alcanzó una lapicera.
Me encontré con algunas de las preguntas anticipadas pero una me capturó por inesperada y por lo sorpresivamente compleja de responder a priori...
DEFINA SU VIDA EN UNA PALABRA
...
...
...
...
...
Lo primero que me vino a la mente y quizás lo que uno debería poner en evaluaciones psicológicas, por ser el primer impulso, fue "complicada", nah mucho drama. "feliz", muy de superado, además no me siento feliz. "triste", muy injusto para quienes se esfuerzan por darme lo mejor. La dejé para el final, quería una palabra que describa el todo, no un momento, un día, un aspecto. Si no, todo, cada momento, cada día, todos los aspectos, aún si estos están inconclusos o incompletos en lo individual, una palabra que defina toda mi vida, que cumpla con lo que pedían. Y que sea una… omito la parte del análisis donde cosas como “llena de amor”, “mal pero acostumbra’o” se me cruzaron por la cabeza.
Y me hice un mini kilombo, de esos que me caracterizan, que cuando me preguntan ¿cuánto es 5 – 10? y yo pregunto si nos movemos en los enteros o en los naturales... y hoy con el diario del lunes me parece que la hoja está bien archivada en un cajón y nadie le dio ni 5 de bola a mi elocuente respuesta. Capaz que por eso escribo esto, para que trascienda. Si, para eso escribo, no demos vueltas.
Mi vida es "enriquecedora", creo haber encontrado la palabra justa. Porque el solo vivir me permite incrementar mi bagaje de experiencia. Porque de todo se saca algo aun cuando parece que no se puede sacar nada. Y cuando encontré esa palabra me sentí infinitamente bendecido, porque si estaba en lo cierto realmente no tenía manos para recibir todo lo que se me estaba dando en ese momento solo por estar ahí. Satisfecho, no lo pensé mucho más. La palabra ya estaba, la planilla estaba completa y mi vida bien descripta.
Y otra vez llegamos a ese punto donde o dicen "¡pero que flashea el flaco este!" o siguen leyendo...
Y la cuestión es que en buenas o malas, en la salud o la enfermedad, en el amor o en la soledad, en la riqueza o la pobreza, cada espacio y/o momento que transitamos nos deja algo. Ser capaz de verlo así, sentirlo así o vivirlo así ya es otra historia, pero creo que no hay nada que perder y hay mucho que ganar.
Un entrenador, del cual aprendí muchísimas cosas, solía decirnos, "hasta del mal entrenador se aprende, porque se puede aprender que NO hacer". Y esto que les digo es una extensión caprichosamente amplia, o sea, vale como permitamos que valga. De todo se aprende, todo nos enriquece aun cuando se nos quita. Queda en uno aprender o pasar por la vida firmando la planilla de asistencia a ver si así regularizamos nomas.
En pocas palabras, ustedes ahora pueden considerarse más ricos que al comenzar a leer, por que aprendieron, mínimamente que no deben volver a entrar a leer jeje ;-).
De entrada yerro mio me fui a la evaluación con lo puesto. Cuando me llama el psicólogo me extiende con la mano una hoja y me dice "completas la planilla y te llamo en un rato". Agarro la hoja y en ese ratito pensé primero "le pido con que escribir a alguno de los que están aquí sentados en el pasillo" y cuando junté un poco más de viveza y valor le dije al psicólogo "disculpe, ¿tiene algo con que escribir?" y el tipo me miró con cara de "¡como! ¿Viniste sin lapicera?" o con cara de "¿esperaste casi a que cerré la puerta para hablar siendo que es obvio que no tenés con que escribir ni mucho menos, idea de lo que implica una evaluación psicológica?" y miren que soy campeón de llevar mi mochila a todos lados así no sea que cargue solo aire y un set de accesorios que rara vez son útiles pero que cuando lo son, todos quedan diciendo “¿Por qué tiene eso en su mochila?”. Capaz que si el licenciado lee esto me quita el apto jaja. Apretando los dientes (parecía) me alcanzó una lapicera.
Me encontré con algunas de las preguntas anticipadas pero una me capturó por inesperada y por lo sorpresivamente compleja de responder a priori...
DEFINA SU VIDA EN UNA PALABRA
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Lo primero que me vino a la mente y quizás lo que uno debería poner en evaluaciones psicológicas, por ser el primer impulso, fue "complicada", nah mucho drama. "feliz", muy de superado, además no me siento feliz. "triste", muy injusto para quienes se esfuerzan por darme lo mejor. La dejé para el final, quería una palabra que describa el todo, no un momento, un día, un aspecto. Si no, todo, cada momento, cada día, todos los aspectos, aún si estos están inconclusos o incompletos en lo individual, una palabra que defina toda mi vida, que cumpla con lo que pedían. Y que sea una… omito la parte del análisis donde cosas como “llena de amor”, “mal pero acostumbra’o” se me cruzaron por la cabeza.
Y me hice un mini kilombo, de esos que me caracterizan, que cuando me preguntan ¿cuánto es 5 – 10? y yo pregunto si nos movemos en los enteros o en los naturales... y hoy con el diario del lunes me parece que la hoja está bien archivada en un cajón y nadie le dio ni 5 de bola a mi elocuente respuesta. Capaz que por eso escribo esto, para que trascienda. Si, para eso escribo, no demos vueltas.
Mi vida es "enriquecedora", creo haber encontrado la palabra justa. Porque el solo vivir me permite incrementar mi bagaje de experiencia. Porque de todo se saca algo aun cuando parece que no se puede sacar nada. Y cuando encontré esa palabra me sentí infinitamente bendecido, porque si estaba en lo cierto realmente no tenía manos para recibir todo lo que se me estaba dando en ese momento solo por estar ahí. Satisfecho, no lo pensé mucho más. La palabra ya estaba, la planilla estaba completa y mi vida bien descripta.
Y otra vez llegamos a ese punto donde o dicen "¡pero que flashea el flaco este!" o siguen leyendo...
Y la cuestión es que en buenas o malas, en la salud o la enfermedad, en el amor o en la soledad, en la riqueza o la pobreza, cada espacio y/o momento que transitamos nos deja algo. Ser capaz de verlo así, sentirlo así o vivirlo así ya es otra historia, pero creo que no hay nada que perder y hay mucho que ganar.
Un entrenador, del cual aprendí muchísimas cosas, solía decirnos, "hasta del mal entrenador se aprende, porque se puede aprender que NO hacer". Y esto que les digo es una extensión caprichosamente amplia, o sea, vale como permitamos que valga. De todo se aprende, todo nos enriquece aun cuando se nos quita. Queda en uno aprender o pasar por la vida firmando la planilla de asistencia a ver si así regularizamos nomas.
En pocas palabras, ustedes ahora pueden considerarse más ricos que al comenzar a leer, por que aprendieron, mínimamente que no deben volver a entrar a leer jeje ;-).
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