Estos días, desde que tengo el blog y pretendo publicar algo
semanalmente, ha sido muy difícil hilar algo que me convenza para publicar. Y
hace unas horas de hecho, terminé haciendo una entrada que comenzó con mucho
ímpetu e inspirada en algo casual, y con esos cimientos no me extraña estar
ahora, arrepentido ja. Como cuando decimos algo, e inmediatamente nos damos
cuenta que es necesario retractarlo, o modificarlo (como si fuera posible)
agregando palabras, como si acaso en el aire uno pudiera solapar sonidos y
evitar que la gente escuché lo que ya se dijo y lo que según sus caras pareció
estar fuera de lugar. No se puede y no podré, la publicación ya está ahí y
siendo que después de todo la idea es que fluya, eso ya fluyó y es arena de
otro costal.
Mi
problema es que pienso demasiado y creo que ya dije algo de esto… ¿Solo 4
entradas y ya empiezo a repetirme? Que triste. Aunque a veces me consuela
pensar que todas las ideas son partes de una, y tarde o temprano cada una
converge a la otra y acaba por parecer una repetición de un gran concepto que
abarca todo. ¿Tiene sentido lo que estoy diciendo?
Decía,
pienso demasiado, por ejemplo, quiero escribir algo, quiero manifestar una
idea… una que tengo muy presente y que hasta considero que llevo a la práctica
a diario, y comienzo a pensar en las formas que puede tener esta expresión, las
palabras que puedo utilizar, como la voy a introducir y que argumentos voy a
presentar para vender como soluble mi idea, no se a quien… pero yo la quiero
vender jaja. Cuestión que en 5 minutos pensé mi idea, la adorné con unas
cuantas palabras, unas que quizás completan un párrafo y la abandoné para
completarla después. Hice todo, me lo plantee, me hice las preguntas y me di a
mi mismo las respuestas, por poco, no leo mi propia entrada y hago los
comentarios de modo que ya no necesito hacerla realmente. Juego la partida con
blancas y con negras, y en cada movimiento adivino la estrategia de mi rival
(yo mismo) de modo conozco el resultado antes de empezar y de pronto no necesito
jugar la partida tampoco. Mis amigos dicen que por cosas como esta moriré de un
infarto a los 40. Pero que puedo decir, llevo demasiados años siendo así como
para guardar alguna esperanza de cambiar. Tampoco sé si quiero hacerlo, como ya
les dije a veces estoy del lado de la lógica A y otro del lado de la lógica Z y
para bien o para mal, casi siempre pienso que tengo la razón.
Empezó
a llover, no sé porque, pero acabo de pensar que este agua vino a llevarse todo
esta marañas de ideas que me canso de releer y no me llenan, no me satisfacen.
Tal vez y solo quizás conviene realmente dejar de escribir antes de que la
lluvia se arrepienta de llover… ufa… el agua hace lo que sabe, lo que debe,
llueve, se precipita, cae. Quizás yo también debería dedicarme a mis ecuaciones
diferenciales y dejar de lado a mi escritor amateur.
REL
No hay comentarios:
Publicar un comentario