Otra vez aquí… estuve pensando y quizás convenga escribir cada vez que crea tener algo que decir, y no cada domingo. Hace poco, hablando de algo totalmente distinto, mi papá a quien le guardo un profundo respeto y admiración, al margen de mi cariño como hijo, me dijo que no podemos sentarnos a ser creativos, es algo que viene solo y tiene razón. Quizás alguno de ustedes o yo mismo diga que es algo obvio, pero hasta aquí, yo no estaba aprovechando esa idea. Pretendía que mi creatividad tenga un periodo semanal y la cosa no funciona así. Me sentí creativo hace dos días, y ahora de nuevo. Tal vez mañana o dentro de un mes vuelva a suceder, mejor aprovecharlo.
Hace un tiempo que quiero expresar o compartir con uds una
idea, un concepto que vengo madurando desde hace un tiempo y me atrevería a
decir que hasta pongo en práctica. Antes que nada tengo que hacer la salvedad
que siempre hago en estos casos… no creo tener LA VERDAD ABSOLUTA en la materia
y quizás este realmente lejos de ella, pero en mi vida diaria las cosas me
funcionan así, y no estoy aquí para que me crean, o para que consideren mi
palabra como santa e irrefutable, no. Pero por decirles algo, google no es el
único buscador, y sin embargo hoy por hoy hasta tiene su propio verbo:
“googlear”, la gente ya no busca en internet, solo “googlea”, y uds mínimamente
para poder opinar sobre google deberían mínimo hacer una búsqueda. Lo que trato
de decir, es que no soy el único filósofo de $2 que hay en internet, pero hasta
de los malos maestros se aprende si se les da una oportunidad… se hizo larga la
salvedad…
¿Alguna vez han evaluado la lógica como herramienta de
decisión? O sea, al margen de que todos creemos ser personas lógicas, que usan
el sentido común y demás… siendo estrictos, la lógica (al menos la binaria)
toma decisiones en base a dos valores, “o la cosa es 0, o la cosa es 1” y fin
de la historia. ¿Será que somos capaces de semejante diferenciación dentro de
nuestra vida cotidiana? Es decir ¿Tenemos el poder para llevar las cosas al
extremo de si o no, bueno o malo, verdadero o falso? ¿Y hacerlo cada vez que
tomamos una decisión? Yo creo que no, y más aun, creo que eso es lo que nos
aleja de la felicidad, como un todo, como seres humanos felices, personalmente
me siento feliz, pero asumo que no todos lo somos y le echo la culpa a esta
indecisión constante en nuestras decisiones y a nuestra capacidad de pensar
hasta la parálisis.
Dicen que los animales no piensan, y a mí eso me genera un
ruido espantoso en la cabeza… por que me cuesta concebir que no puedan procesar
las cosas como yo, me cuesta creer que la cosa es tan simple como “quiero esto,
ahora esto y ahora esto, casi muero pero no importa, ¡pum! Me chocó un auto”. O
sea, tengo hambre, busco que comer, pasa un auto, debo ladrarle a la rueda, pasa
una perra en celo, debo procrear mi especie… mientras que para nosotros es algo
como: tengo hambre, bueno, entonces ¿Qué comeré? Quiero galletas, debo
comprarlas, el negocio queda lejos, no tengo suficiente dinero o, si gasto en
galletas no tendré para lo otro (que dicho sea de paso también lo quiero) y nos
ahogamos en un vaso de agua, o engordamos comiendo cosas que no saben tan bien
ni llenan el espacio que fácilmente hubieran cubierto las galletas y es otra
cuestión: “¡Estoy gordo!”, la sociedad no me acepta, me señalan, mi pareja no
me quiere, no se siente atraída hacia mi… todo porque cuando fue la hora, en
vez de “si galletas o no galletas” pusimos nuestro gran cerebro y nuestra
capacidad de raciocinio a funcionar. Podríamos haber sido como el perro y salir
por las galletas, o podríamos haber concluido que no era lo conveniente por las
simples razones que fueren (accesibilidad, economía, salud etc) y comer algo
mas sabiendo y CREYENDO que tomamos la decisión correcta, y que sobre todas las
cosas, YA FUE TOMADA, para que cuestionarla. Todo esto me introduce a otro
tema: tomar decisiones es fácil (técnicamente hablando y en mi opinión) la
dificultad reside en las consecuencias y como las afrontamos. Será en otra
entrada…
Volviendo y avanzando, todos queremos llegar a ser felices,
todos buscamos la felicidad pero... ¿Alguna vez pensaron que esperan de la
felicidad? ¿Qué los separa de ella? ¿Están seguros de no ser felices ya? Por
supuesto, no puedo aparecer yo de la nada y pretender decirles que ya son felices,
no… pero al menos quiero invitarlos a pensar sobre la felicidad como una
decisión, como algo constante y no algo que siempre está angustiantemente por
venir, por alcanzarse. Por ejemplo, a cada instante uds deciden si tienen frio
o no, mas capaces aún, deciden si tienen frio o calor (dos cosas a la vez je!)
y es algo como ¿Tengo frio? No, estoy bien/Si, me pongo un abrigo y todo
termina ahí. La línea entre frio y calor puede ser tan delgada o gruesa como se
quiera, no hay un libro que establezca universalmente lo que es frio o lo que
es calor ni uds consultan un libro cada vez que quieren saber si ponerse un
abrigo o cambiar mangas largas por cortas. Cada uno tiene sus estándares de
frio y de calor y define (aunque realmente quizás ni le importa) el rango de
temperaturas que es indeterminado, es decir: no tengo frio ni calor y si otra
persona viene a cuestionarnos nuestro criterio seguramente evaluaremos nuestra
decisión sobre llevar un abrigo o no, sobre las mangas largas o cortas, pero no
vamos ahogarnos en un vaso de agua preguntándonos “¿Tengo frio/calor?” ¿o si?
¿No podemos hacer lo mismo con la felicidad? ¿Preguntarnos si somos o no somos
felices, y no ahogarnos en esa marea de pensamientos que concluye en “vendrán
tiempos mejores” o, si la respuesta es negativa, movernos para revertirla?
¿Cuántas veces, tuvieron un abrigo a disposición y eligieron quedarse con frio?
Cada vez que puedo, en ratos de reflexión, me doy cuenta que soy feliz porque
estoy en el lugar que quiero estar, haciendo lo que quiero hacer y si no es el
caso, o empiezo a hacerlo o acepto que estaré triste hasta que me decida por lo
opuesto. Y aceptar esta tristeza es de
nuevo, “hacer lo que quiero hacer”. Si la cosa es tan simple, creo que siempre
podemos ser felices… ¿Loco no? (descuiden, hasta yo me cuestiono a veces).
Entonces en este punto saldrán al ataque aquellos que creen
que las circunstancias hacen o no la felicidad, y si, podemos “discutir” toda
la vida, pero les voy a ser sincero, más allá de quien tenga la razón, odiaría que
estas personas la tuviesen ¿No les pasa? ¿No repudiarían aquel momento en donde
no dependa de nosotros sino de nuestras circunstancias poder ser felices? Hay
personas que dirán ¿Cómo un niño de la calle puede ser feliz? ¿Cómo un huérfano
puede serlo? ¿Alguien que ha perdido un ser amado? Pues yo he visto niños de la
calle, huérfanos tal vez, corriendo “felices” (diría yo) bajo la lluvia,
descalzos, empapados saltando de charco en charco y con una sonrisa más grande
que la que yo tendría en mi mejor día y quizás a ese niño, si lo saco de esa
lluvia, le doy un baño de agua caliente, lo visto y le doy de comer y lo obligo
a pensar si es feliz, me diga que no. Todos nosotros a veces tenemos frio y no
esperamos a que llegue el calor. Es algo constante, algo que nos pasa o no (la
felicidad). Es un “feliz” o “nofeliz”, 1 o 0 y detrás de un 1 hay muchas cosas,
demasiadas para pensarlas tal vez, o hay una sola, al igual que con el 0, pero
igualmente son un 1 y son un 0.
No estoy diciendo que está prohibido estar triste, o que no
pueden ambicionar con tiempos mejores. Creo que si quiero resumirlo, diría que
estoy diciendo que evalúen su conformismo y que aprendan a considerarse felices
o no según eso. Estoy tratando de que
dejen de imaginarse buscando la luz al final del túnel y que consideren todo
como un día con amaneceres, ocasos y noches oscuras de vez en cuando. Quien
dice que con el tiempo no terminan viviendo en Alaska, donde tienen que
inventarse las noches con persianas.
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